martes, 24 de abril de 2012

Mercurial


Insomne, mercurial,

nocturno tejedor de redes inasibles,

de enlaces silenciosos.

Demiurgo incesante,

como perito en lunas

abres puentes al mar,

los mantienes, los tiendes

a ríos paralelos,

a la rara caricia

de la voz compartida.

Te recuerdo.

Tu rostro de patricio,

tu mirada

curtida en cien otoños,

el trabajo, la urdimbre

de vínculos y afectos,

los hilos invisibles

con que enhebras la seda

de los mil y un encuentros.

No pases el relevo

ni cedas a un retiro

de cuarteles de invierno.

Permanece impasible,

desafiante, terco

ante el frío del tiempo,

con la dignidad sobria

del que sabe amordazar silencios

y compartir las voces

escritas en el viento.


CARMEN CABEZA

Cuadro de Vassily Kandinsky: Composición 8

sábado, 21 de abril de 2012

Poema de Ana Rossetti




Ha sido ya encendida la tiara de la noche,


oscura noche, empapada noche,


fragancia de abril, jazmín dormido


en tu pliegue inguinal.


Rosas bullendo dentro de tu vientre,


dulces punzadas,


la irresistible sed el labio agrieta


y desde el patio el magnolio azuza,


y sugiere, e impregna la tarlatana,


invade el lecho donde tú reposas,


donde tu cuerpo, manjar apetecido,


dádiva congrua a mis mendigos ojos,


como un hermoso dios me es revelado.


Por dentro, hay buganvillas en tu boca.


Inefable delirio,


nocturna pesadilla,


delicioso terror diluido en mi vulva.


Ya mañana, por ti, cortaré adormideras.




ANA ROSSETTI




Texto: Una enemiga mía sueña con el diablo (poema de Ana Rossetti)


Imagen: cuadro de la pintora XI PAN

miércoles, 4 de abril de 2012

Dalida: dix huit ans

Il venait d'avoir dix huit ans narra el romance fugaz entre una mujer madura y un chico que acaba de cumplir 18 años. Formaba parte inicialmente del álbum Julien (1973) y, en un principio, no había sido escrita para Dalida, pero ésta la convirtió posteriormente en una de las piezas más memorables de su repertorio. La canción se convirtió en un éxito mundial, y lograría ser número uno en ventas en nueve países. Fue traducida y versioneada por cantantes como Lara Fabian, Patty Pravo o la española Luz Casal, que la incluyó en su álbum Vida tóxica, del año 2007.

La letra hace referencia -no se sabe si por casualidad- a una de las experiencias más dramáticas de la vida de la cantante. En diciembre de 1967, unos meses después de haber tenido lugar su primer intento de suicidio, Dalida mantuvo una breve relación con Lucio -un estudiante romano de 18 años- que dio lugar a un embarazo no deseado; decidió abortar y, como resultado de esa operación, quedó incapacitada para tener hijos. La historia sentimental de la cantante siempre estuvo llena de sinsabores y acontecimientos dramáticos, hasta que, en 1987, pone fin a su vida ingiriendo una sobredosis de barbitúricos. La encontraron muerta en su domicilio de Montmartre (París), al lado de una nota manuscrita que decía: "La vie m'est unsupportable. Pardonnez-moi" ( La vida se ha vuelto insoportable. Perdónenme)


Yolanda Gigliotti nació en la ciudad de El Cairo en 1933. Hija de padres italianos (calabreses) su padre era primer violín en la Ópera de El Cairo. En 1954, Yolanda fue elegida Miss Egipto, y ese mismo año se trasladó a Francia con la intención de convertirse en actriz, aunque será en el mundo de la canción donde consiga sus grandes éxitos: Bambino, Ciao, amore, ciao, Parole, parole, Gigi l'amoroso... Su voz, su especialísima forma de pronunciar el francés y su magnífica presencia en el escenario la hacían inimitable; antes de su muerte ya se había convertido en un verdadero ídolo de masas.

Jacqueline Pitchal, emparentada con el psicoanalista de Dalida, escribió un libro sobre la artista
en el que, entre otras cosas, detalla la relación amorosa que, supuestamente, mantuvieron Dalida y François Mitterrand, el que fuera presidente de la República a principios de los ochenta. Según Pitchal, la cantante se enamoró perdidamente de Mitterrand, pero entendía que su posición política no le permitía divorciarse. Al presidente, el "affaire" prontó empezó a parecerle enojoso; le molestaban las chanzas y habladurías (especialmente el mote de "Mimi l'amoroso") y, paulatinamente, fue apartando a Dalida de su lado. Esta ruptura dejó una gran herida en la existencia, especialmente trágica, de una mujer que tuvo que llorar la muerte de los tres hombres más importantes de su vida: Luigi Tenco, que se suicidó en San Remo en 1967; Lucien Morisse, su primer marido, que se suicidó en 1970; y Richard Chanfray, quien también falleció a consecuencia de un suicidio en el año 1984.

jueves, 22 de marzo de 2012

PERSONAS CURVAS

Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas.

A mí me gustan las personas curvas,

las ideas curvas,

los caminos curvos,

porque el mundo es curvo

y la tierra es curva

y el movimiento es curvo;

y me gustan las curvas

y los pechos curvos

y los culos curvos,

los sentimientos curvos;

la ebriedad: es curva;

las palabras curvas;

el amor es curvo;

¡el vientre es curvo!;

lo diverso es curvo.

A mí me gustan los mundos curvos;

el mar es curvo,

la risa es curva,

la alegría es curva,

el dolor es curvo;

las uvas: curvas;

las naranjas: curvas;

los labios: curvos;

y los sueños curvos;

los paraísos, curvos

(no hay otros paraísos);

a mí me gusta la anarquía curva.

El día es curvo

y la noche es curva;

¡la aventura es curva!

Y no me gustan las personas rectas,

el mundo recto,

las ideas rectas;

a mí me gustan las manos curvas,

los poemas curvos,

las horas curvas:

¡contemplar es curvo!;

(en las que puedes contemplar las curvas

y conocer la tierra);

los instrumentos curvos,

no los cuchillos, no las leyes:

no me gustan las leyes porque son rectas,

no me gustan las cosas rectas;

los suspiros:curvos;

los besos: curvos;

las caricias: curvas...

Extracto del poema: LAS PERSONAS CURVAS, de JESÚS LIZANO

Pintura: Cuadrados y círculos concéntricos (Kandinsky)
Foto: Shadow belly, de Elizabeth Thompson

jueves, 8 de marzo de 2012

Yo tuve una corola...

Yo tuve una corola

tuve una flor espléndida

yo tuve una anémona

que también fue fruta de la pasión

Tuve una flor de suculentos pétalos

yo tuve una sencilla mariposa

durmiendo entre los muslos

Tuve una golondrina

Yo tuve un grillo cantando

un abejorro

tuve una tórtola

soñando entre los muslos

Pero un día

me latió un pájaro

de desconsolado vuelo

La tradición fue navaja

de un turbulento trazo

enmudeció mi grillo

la mariposa abortó su vuelo

desapareció la fruta

la corola se anegó en mi sangre

Ahora tengo un poco de nada

muriendo entre mis muslos
Poema de ARABELLA SALAVERRY (Costa Rica)
Título: Canción de niña africana

lunes, 27 de febrero de 2012

En clase

Alcánzame

los sueños

intercalados

en las operaciones de matemáticas,

los corazones pintados

detrás de los resúmenes de historia,

entre los dedos

las fórmulas,

los cálculos,

las nubes

con los besos

sin poner mordaza

a los labios que venían gritando,

sin retardar

la carrera de los pies

empujados por navajas

y además

los poemas acaramelados

y noctámbulos

que nunca escribiste

envueltos

en las horas

que has pasado pensando en mí.

Poema de Tere Irastortza (traducción de Luisana Ginea)

lunes, 13 de febrero de 2012

Instrucciones para escribir un cuento



"Los dos primeros cuentos -El rastro de tu sangre en la nieve y El verano feliz de la señora Forbes- los escribí en 1976, y los publiqué enseguida en suplementos literarios de varios países. No me tomé ni un día de reposo, pero a mitad del tercer cuento, que era por cierto el de mis funerales, sentí que estaba cansándome más que si fuera una novela. Lo mismo me ocurrió con el cuarto. Tanto, que no tuve aliento para terminarlos. Ahora sé por qué: el esfuerzo de escribir un cuento corto es tan intenso como empezar una novela. Pues en el primer párrafo de una novela hay que definir todo: estructura, tono, estilo, ritmo, longitud, y a veces hasta el carácter de algún personaje. Lo demás es el placer de escribir, el más íntimo y solitario que pueda imaginarse, y si uno no se queda corrigiendo el libro por el resto de la vida es porque el mismo rigor de fierro que hace falta para empezarlo se impone para terminarlo. El cuento, en cambio, no tiene principio ni fin: fragua o no fragua...


Y si no fragua, la experiencia propia y la ajena enseñan que en la mayoría de las veces es más saludable empezarlo de nuevo por otro camino, o tirarlo a la basura. Alguien que no recuerdo lo dijo bien con una frase de consolación: "Un buen escritor se aprecia mejor por lo que rompe que por lo que publica". Es cierto que no rompí los borradores y las notas, pero hice algo peor: los eché al olvido"


Gabriel García Márquez: prólogo a Doce cuentos peregrinos