lunes, 20 de abril de 2020

Confinamiento








Confinamiento


En los ángulos obtusos de las casas
se esconde la belleza
como territorio prohibido.
Una luna llena sobre el asfalto
surge de pronto en la noche de abril.

A estas alturas,
estarán floreciendo los cerezos,
mientras la vida permanece oculta
en una primavera bajo llave
de abrazos postergados,
labios en cuarentena
y ventanas selladas…

Solo un vuelo insistente de gaviotas
parece convocar a la esperanza
de un viento protector,
y una sombra de orquídeas
florece en los balcones
como un presentimiento hacia la luz.

Abajo, la calle desierta
proclama nuevamente la mordaza
de otro toque de queda.


Texto: Carmen Cabeza
Imagen: Edward Hopper

jueves, 12 de marzo de 2020

Descanso de una enfermera

(foto de la enfermera Elena Pagliarini, descansado, exhausta, tras más de diez horas en el servicio de urgencias del hospital de Cremona (Lombardía, Italia). La imagen, sacada con el móvil por la doctora Francesca Mangiatordi, se ha hecho viral.)


Para quién escribo


Mi hijo de diez años  me ha preguntado para quién escribo.

Mi palabra sale de la afonía de una guardia, de un
sufrimiento crónico.

Escúchame, Paolo, yo quisiera escribir para todos los que
sufren en esta larga galería de la muerte.

Para las madres que nunca acaban de perder al hijo
estremecido y permanecen a su lado las horas
eternas de las tinieblas.

Escribo, Paolo, para las alas fosfóricas de la guadaña que
pasa cada noche sobre el piso noveno y deja caer su
cucharón de palo para comerse al más ausente.

Para los hijos, escribo, los hijos, que fuman los cigarros
amargos a escondidas y lloran lágrimas nerviosas
porque aún no han accedido a la soberanía de la
enfermedad.

Escribo, Paolo, para el amante que no podrá entrar a
besar a su amado y que sufre llamándolo, sin voces:
amor mío, amor mío.

Escribo, Paolo, para valorar el trabajo de las limpiadoras
que renuevan el hospital y el ruido de la orina.

Para las enfermeras azules de la eternidad y sus
ayudantes, los médicos humildes.

Para la misericordia y la paciencia, escribo.

Para los trasplantados, los locos, los quemados, los
absortos en el estrabismo de la muerte.

Y sobre todo, sobre todos los seres de este mundo,
yo escribo para él, tú ya lo sabes, para él, que se
ha ido en esta primavera y se ha llevado todo mi
derrumbado diccionario de la medicina.


ISLA CORREYERO

 (fragmento del poema “Para quién escribo”,
de su libro Diario de una enfermera, 1996)
  

miércoles, 12 de febrero de 2020

Cartel de presentación


Cartel elaborado por Manuel Riveiro para la presentación de mi novela en Avilés. 
El diseño quedó precioso. ¡Muchas gracias, Manu!

jueves, 6 de febrero de 2020

Presentaciones


Después de escribir una novela, queda un largo camino por recorrer si lo que quieres, como es lógico, es que la novela tenga algo de recorrido. Aunque la mayor parte de las grandes librerías y centros comerciales se limitarán a vender tu libro por pedido, hay libreros y libreras que te cederán espacio en sus librerías con gran hospitalidad. En Gijón, el librero de referencia es Rafa, de La buena letra. Y en Mieres, librería La Pilarica ha organizado una presentación super guapa -el pasado 31 de enero- a la que pertenece la anterior fotografía. Fue un placer hablar con el periodista Rafa Balbuena y con el escritor Juan Carlos Becerra sobre literatura, ficción y realidad. 


 Lo mismo puedo decir del centro Polivalente de Candás, donde presenté Nunca fuimos Ingrid Bergman el pasado diciembre, en compañía de Marusca Dintén, directora de la Biblioteca de Candás. Ese día mantuvimos una charla apasionante sobre literatura en el marco de una jornada inolvidable.


 La portada del libro, con un collage de fotos antiguas donde aparecen mis padres cuando eran jóvenes. Parece mentira, pero ese retrato tiene más de setenta años...


Merchandising de regalo. Un detalle encantador  de las chicas de la librería La Pilarica. Nos obsequiaron con estas galletas -caseras, riquísimas...-  con forma de libro en miniatura y marcapáginas. Me encantan... Me da pena comerlas... ¡Muchísimas gracias!


jueves, 19 de diciembre de 2019

Presentación de la novela en Gijón

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, texto 



La imagen puede contener: una persona, interior

Nunca fuimos Ingrid Bergman


La imagen puede contener: una persona, sonriendo, texto

Este es mi nuevo libro, una novela que lleva por título Nunca fuimos Ingrid Bergman. 
Mezcla en sus páginas varios temas. Por un lado, hay un claro  homenaje al cine, sobre todo al cine clásico, pero también existe un proceso de búsqueda, el de la protagonista, Clara, que realiza un viaje al pasado cuando decide investigar sobre la historia de su familia. Y en ese viaje retrata el Gijón de los años del estraperlo, la Habana de finales de los cincuenta, el paisaje blanco de Ikaalinen, una localidad finlandesa donde espera la llegada del nuevo milenio... Presente y pasado se superponen hasta confluir en un desenlace sorprendente, que nos recuerda la célebre frase de Faulkner: "El pasado no existe. Ni siquiera es pasado."

Carmen Cabeza