lunes, 17 de diciembre de 2012

Macorina

Veinte años y entre palmeras.
Los cuerpos, como banderas.
Noche. Guateque. Danzón.
La orquesta marcaba un son
de selva ardiente y caprina.
El cielo, un gran frenesí;
"Pon,
ponme la mano aquí,
Macorina"
(... ...)
Tu acento, suave y dulzón,
sinsonte que en la mañana
todo su canto desgrana.
Cocuyos hechos canción,
tus ojos de calentura;
tu sangre, notas de un son;
tu boca, una bendición
de guanábana madura;
tus senos, carne de anón,
¡y era tu fina cintura
la misma de aquel danzón!
Vaho de caña y maní:
"Pon,
ponme la mano aquí,
Macorina"

Olor a verde limón,
a naranja mandarina.
Dulces, aguardiente y ron.
Después, el amanecer
que de mis brazos te lleva
¡y yo, sin saber qué hacer
de aquel olor a mujer,
a mango y a caña nueva,
con que me llenaste al son
caliente de aquel danzón...!
(...  ...)
"Pon,
ponme la mano aquí,
Macorina."

(Extracto del poema Macorina, de Alfonso Camín)
(Imagen: Cabeza de negra (1946) de Maruja Mallo)
Alfonso Camín escribió Macorina en 1931. Muchas personas ignoran que el autor asturiano fue el  creador del poema que después daría lugar a una canción popularizada principalmente por Chavela Vargas, pero versioneada por un gran número de cantantes hispanoamericanos, a ritmo de son, salsa, bolero, danzón..., y en las voces de Abelardo Barroso, Susana Baca, Violeta Parra, Cristina Rebull , la Yerbabuena, Raphael y muchos más. La obra poética de Camín muestra un dominio maestro del ritmo, lo cual permite musicalizar sus composiciones bajo diversos géneros y formas musicales, desde la tonada asturiana hasta la música criolla, la habanera, la guajira, la copla, el corrido, la marimba...
En el primer retrato, Alfonso Camín aparece con chambergo, capa española, bastón y puro en la boca, en una pose característica de su época bohemia, cuando en el Madrid anterior a la guerra civil acudía a las tertulias del café de Fornos, el Negresco, el Gato Negro o el Regina para debatir las noticias literarias y políticas del momento, junto a Valle-Inclán, de la Serna, Benavente y Jardiel Poncela, entre otros.
En la fotografía, Camín, con sombrero de ala oscura, mira a la cámara desprevenido, ya de vuelta del "exilio", en una fecha inconcreta que podría ir desde 1967, año en que regresa definitivamente a España, hasta 1982, cuando murió en Gijón, la ciudad donde había nacido en 1890.
Alfonso Camín publicó 87 libros entre 1913 y 1970. Estos libros abarcan la poesía, la novela, el cuento, el ensayo, el teatro y el artículo periodístico. Toda su obra inédita se encuentra en los fondos reservados de la Biblioteca de el Fontán, en Oviedo, como parte del legado del escritor, pero aparte de unos cuantos ejemplares de novelas reeditadas, como Entre manzanos Rosa del Natahoyo  y de alguna  Antología poética, el resto de su producción literaria permanece en el olvido. Una muestra candente de negligencia y dejadez. Un caso más de  injusticia literaria por parte de la cultura oficial.

martes, 27 de noviembre de 2012

Mar de violetas


Era otro cielo el que dormía
sobre mi manto de tierra.
Otro cielo
el que deseaba las flores
que había destrozado con mi boca.
Un cielo norte,
de horizonte blanco y nubes negras
sobre un mar ajeno de violetas.
Era otro cielo el que miraba
mi proyección sombría
y salpicaba, con su espuma,
los abrojos de mi sangre seca...

Carmen Cabeza Martínez

Cuadro de John Atkinson Grimshaw

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Edward Hopper en Madrid


Ignorado durante mucho tiempo por el público y la crítica, Edward Hopper (1882- 1967), tuvo que cumplir los cuarenta años para convertirse en uno de los artistas más reconocidos de los Estados Unidos. La exposición de unos setenta cuadros del pintor en el museo Thyssen  de Madrid el pasado verano incluía los que aquí se muestran.
El de arriba, titulado Morning Sun, fue pintado en 1952. Muestra una mujer mirando por la ventana. Hopper parece conferir a la luz una dimensión espiritual. Los hombres y mujeres enmarcados por la luz solar comparten una misma actitud de espera y  recogimiento. En este caso, el cuadro adquiere un tono de melancolía, haciendo que la luz se convierta en la luz fría de un foco de quirófano. Por su implacable geometría, la luz solar es ahora el engaño de una promesa que no se va a cumplir, la trampa de una plenitud inalcanzable.

The Martha Mckeen of Wellfleet (1944). En 1910, Hopper raeliza su último viaje a Europa. Cuando regresa a USA, visita la costa de Maine, los pueblos cercanos a Gloucester, ciudad portuaria que, en los años veinte, se había convertido en una colonia estival de artistas. La intensidad de la luz de Nueva Inglaterra ya había asombrado años antes al escritor Henry James. Hopper compra una casa cerca de allí y él y su mujer, Jo, pasarán los veranos en la costa. Este cuadro constituye un homenaje a los amigos con los que el pintor navegó ocasionalmente durante años.

En Apartment Houses (1923) aparece un ejemplo de esa realidad fragmentada que tan afecta le resultaba al pintor. Hopper nos introduce en una historia cotidiana, una escena más de la instantaneidad del everyday way of life. Contemplamos a la mujer que limpia los apartamentos desde una ventana, pero el punto de vista del cuadro nos obliga a reflexionar sobre la escena, nos ofrece un ángulo inquietante, porque hay demasiadas ventanas abiertas, como ojos que observan y nos observan. ¿Qué miramos? ¿Qué vemos? Se dice que Hopper es el pintor de la soledad de las personas en la vida urbana moderna, del aislamiento y la incomunicación. El juego exterior-interior repetido en sus obras permitiría pensar en un sentido simbólico: un interior claustrofóbico y un exterior de libertad más allá de las posibilidades de los protagonistas...

Groundswell  (Brisa de tierra)  (1939) es otro cuadro que recuerda las estancias del pintor en Cape Cod y los paisajes de la costa de Nueva Inglaterra.
En Gas (1940) de nuevo vemos a una persona que espera. Espera quizá que llegue un visitante o un viajero. Espera que llegue un automóvil para echar gasolina, y en el curso de esa espera, la persona aparece aislada, minimizada, casi una sombra que desaparece visualmente tras los postes rojos de la gasolinera. El interés de Hopper por lo transitorio hace que en sus cuadros se repitan escenas de trenes, estaciones, caminos, gasolineras, lugares de espera, trasbordos, desplazamientos, instantes efímeros que se suceden entre viaje y viaje. La vida es un recorrido que se perpetúa en el tiempo, y esa especie de deambular infinito es plasmado en los cuadros de Hopper a través de una serie de instantes transitorios. 

El teatro Sheridan (1937)

Los cines y los teatros tienen una presencia singular en la pintura de Edward Hopper desde finales de los años treinta. Esto responde a una visión del mundo que subraya su ironía teatral: en los pequeños teatros neoyorquinos se representa el drama silencioso de las existencias comunes. En este tipo de cuadros los espectadores aparecen aislados, en ningún caso prentan atención al escenario; las acomodadoras ofrecen un aspecto cansado y silencioso... En estas pinturas Hopper pone en escena la mitología, los decorados de una norteamérica de ensueño, para exponer mejor el carácter teatral de un mundo que carece de verdadera vida y profundidad.

domingo, 28 de octubre de 2012

Mis canciones: What a difference a day made...

(Para escuchar esta canción tienes que bajar, por la columna de la derecha, hasta llegar a "Música" y anular el sonido de fondo haciendo click en STOP. Después subes de nuevo a este post y haces click aquí abajo, en PLAY)

miércoles, 17 de octubre de 2012

ALMA TADEMA


 Este cuadro, titulado Expectations (esperanzas), fue realizado en 1885 según un esquema habitual que el autor había iniciado hacía casi dos décadas: terrazas de mármol en primer término sobre mares y cielos azules, ambiente refinado, figura femenina con ropajes clásicos... Una historia inacabada, un episodio con desenlace desconocido, una evocación de civilizaciones pretéritas, rasgos todos ellos que caracterizan la obra del pintor holandés.

 Tadema pintó este lienzo en 1868. Mujer oliendo flores pertenece a la época en la que el pintor inicia una larga serie de obras que recrean la antigüedad grecolatina. La pared del fondo, de un rojo pompeyano, parece hacer referencia a esa ciudad, que había sido visitada por el artista en 1863, durante su luna de miel, coincidiendo con las recientes excavaciones que habían dejado al descubierto las ruinas de Pompeya y Herculano. De nuevo presenciamos la captación de un instante, de un gesto que pertenece a la intimidad de lo cotidiano, con la figura femenina como protagonista.
 El cuadro que lleva por título Una posición ventajosa (A coign of vantage) fue pintado en el año 1895. En el lienzo, tres muchachas romanas se encuentran en una terraza situada en lo alto de un acantilado. Desde su posición, obtienen una inmejorable vista del mar y  las galeras que regresan a puerto, donde presumiblemente vuelven sus enamorados. Una de las mujeres está arrodillada sobre el mármol para fijarse especialmente en los barcos, quizá buscando a su amante entre ellos. Toda la escena está impregnada de una luz cálida y brillante, en un lugar que podría tratarse del golfo de Nápoles, tal vez de un promontorio en la isla de Capri, donde el emperador Tiberio había construido su residencia de descanso, Villa Jovis. Los velos y las túnicas están retratados hasta en su mínimo detalle, con los piegues del peplum perfectamente delineados sobre el fondo diáfano del mármol y el azul del mar.
 En el tepidarium (1881) es el retrato de una joven patricia descansando en las termas romanas, antes o después del baño. Con una mezcla de indolencia y sensualidad, la muchacha sostiene en una mano una larga pluma de ave que tapa su sexo, mientras en la otra sostiene una espátula o estrígil, instrumento que servía para repartir el aceite por el cuerpo, presumiblemente antes de recibir un masaje. El tepidarium era la zona tibia de los baños romanos, algo parecido a una sala de relajación. Toda la escena está llena de sugerencia y erotismo, sobre todo en la actitud de languidez y abandono de la mujer, que representa el ideal de la belleza clásica.
Ask me no more (1906) está inspirado en el poema The Princess: a Medley, escrito por el poeta victoriano Lord Alfred Tennyson. El significado de la frase "No me preguntes más", que parece haber sido pronunciada por la joven del cuadro, resulta confusa, ya que podría significar tanto la aceptación  como el rechazo de los favores que el pretendiente ofrece a la muchacha. Los dos amantes se han citado en un lugar maravilloso, con el Mediterráneo al fondo, escenario cliché que se repite varias veces en la obra del pintor.

Lourens Tadema nació en Holanda en 1836. Estudió arte en la Academia de Amberes, donde surge su fascinación por la pintura romántica y la historia medieval, especialmente la merovingia. Contrae matrimonio en el año 1863 y pasa la luna de miel en Italia, donde queda impresionado por su visita a las excavaciones de Pompeya. Desde entonces va a pintar escenas de la Antigüedad, tanto del antiguo Egipto como de la Roma y la Grecia clásicas. Tras vivir unos años en París, se establece en Londres, donde Lourens Tadema cambia su nombre por Lawrence e incorpora Alma, el nombre de su padrino, a su apellido De estilo difícilmente clasificable, Alma Tadema es, a la vez, prerrafaelista, academicista, post-romántico, decadentista y neoclásico. Su obra tiene concomitancias con la de artistas ingleses como Waterhouse, Leighton o Rossetti, todos ellos pertenecientes a la pintura inglesa de finales del siglo XIX. De hecho, Alma Tadema adquirió la nacionalidad británica y se convirtió en un pintor victoriano. Olvidado durante décadas en una época en que las vanguardias y los istmos hacían furor en Europa, su obra ha recibido un nuevo interés por parte del público a partir de los años setenta del pasado siglo. Sus lienzos, escapistas, sin duda, nos trasladan a un pasado hedonista, lleno de luz y sensualidad, y constituyen un verdadero goce para los sentidos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Poema de G. Belli

(...)
No hay nadie aquí. Está mi cuerpo solo

mientras yo estoy con ellas:

las mujeres sin habla.
Esas que mis dedos escuchan,

esas que entran de noche

con aliento de luna.

Mujeres de los siglos

me habitan:

Isadora bailando con la túnica.

Virginia Woolf en su cuarto propio.

Safo lanzándose desde la roca.

Medea. Fedra. Jane Eyre

y mis amigas,

espantando la decrepitud del tiempo,

escribiéndose a sí mismas (...)




Mujeres danzan a la luz de mi lámpara.


Se suben a las mesas.

Dicen discursos incendiarios.

Me sitian con los sufrimientos.

Las marcas del cuerpo.

El alumbramiento de los hijos.

El silencio de las olorosas cocinas.

Los efímeros, tensos, dormitorios.

Mujeres enormes. Monumentos me circundan.

Dicen sus poemas. Cantan. Bailan.

Recuperan la voz. (...)


(Poema: fragmento de Contradiccciones, de Gioconda Belli)
(Foto: On reading, de André Kertész)
(Fotograma de la película "Esplendor en la hierba", de Elia Kazan)

miércoles, 29 de agosto de 2012

Dead woman's city

(Poema de ESTHER M. GARCÍA)


Cuento las estrellas en el cielo y

pienso en los ojos de los muertos

que se encienden como faroles para coronar la noche.

Pienso en Ciudad Juárez

y en las bocas de sus mujeres y sus palabras secas

resbalando por sus lenguas atemorizadas

en la hora de la muerte.

Así brillan los ojos de las muertas de Juárez

en las noches ebrias del Paso.

Brillan como luciérnagas moribundas

que se apagan al salir de la maquila,

de la casa,

de la escuela...

(...)

Juárez es un Auschwitz moderno

donde día a día huele a carne quemada

flagelada violada

o un campo de concentración en Atacama

en donde las mujeres se secan como vísceras

expuestas al sol.

Ni la policía mexicana.

Ni la border patrol

Saben dónde están sus huesos

sus nombres

el grito de su sexo pidiendo auxilio

No.

Aquí en Juárez nadie escucha.

Todo es silencio.

(...)


Fragmento del poema Dead woman's city, de Esther M. García (Saltillo, Coahuila)

Imagen: La columna rota (1944) Frida Kahlo


lunes, 6 de agosto de 2012

Poemas de Marilyn Monroe

¡¡¡Sola!!!

Estoy sola -siempre estoy sola-

sea como sea.

No hay nada que temer

salvo el propio miedo.



Es estupendo estar viva.

Me dicen, sí,

que soy afortunada por estar viva

¡pero es tan difícil sentirlo

cuando todo me hace daño!

"Es como si todo esto le pasase al de al lado. Yo estoy cerca y puedo notarlo y oírlo, pero, en realidad, no me sucede a mí."
"Sabía que le pertenecía al público y al mundo, y no porque tuviera talento, ni porque fuera guapa, sino porque nunca le había pertenecido a nadie ni a nada."




Ay, maldita sea, me gustaría estar muerta

-absolutamente no existente-

ausente de aquí

-de todas partes-

pero cómo lo haría.

Siempre hay puentes

-el puente de Brooklyn-

pero me encanta ese puente

(todo se ve hermoso desde su altura

y el aire es tan limpio)...



Ahora que lo pienso,


siempre he estado aterrada


de llegar a ser realmente

la esposa de alguien,

pues la vida me ha enseñado

que nadie puede amar a otro

nunca

realmente



¿De qué estoy asustada? ¿Por qué tengo tanto miedo? ¿Acaso creo que no puedo actuar? Sé que puedo hacerlo, pero estoy asustada. Tengo miedo y no debería tenerlo. No debo tenerlo.

lunes, 30 de julio de 2012

La noche



El alma de la calle, cada noche,

con sus múltiples luces me rodea.

Murmuran las aceras, en la noche,

conquistando mi azadón de pluma y tinta;

me aman, ciegas, las calles,

con su ruido nocturno;

me susurran diálogos de amantes,

misteriosas,

de muertes y navajas...

Las calles tienen alma

anegada de deseo,

y gimen dolorosos placeres

en la noche...


Texto: Carmen Cabeza

Imagen: Dead End, de Jacek Yerka

domingo, 15 de julio de 2012

Poema de Gioconda belli



TEXTURA DE SUEÑO


No he visto el día

más que a través de tu ausencia,

de tu ausencia redonda

que envuelve mi paso agitado,

mi respiración de mujer sola.

Los hay que están hechos para morirse

o para llorar,

días poblados de fantasmas y ecos

en los que ando sobresaltada,

pareciéndome que el pasado

va a abrir la puerta

y que hoy será ayer,

tus manos, tus ojos,

tu estar conmigo,

lo que hace tan poco era tan real

y ahora tiene la misma

textura del sueño.


Gioconda Belli

(Imagen: Boudoir de Jacek Yerka)

martes, 10 de julio de 2012

Citas



Imagen: Presa de la Biblia (2006), de Jacek Yerka


"La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo" (Richard Steele)


"Lee y conducirás. No leas, y serás conducido" (Teresa de Ávila)


"Una casa sin biblioteca es una casa sin dignidad" (anónimo)


"Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo" (John Steinbeck)





"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca" (J.L. Borges)


"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro" (Emily Dickinson)


"Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? y ante cierta personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran" (André Gide)


"Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica" (J.L. Borges)


miércoles, 27 de junio de 2012

El desayuno

Me gustas cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,

cuando te vas de compras con tu madre

y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños

y me cubres de besos y de tartas,

o cuando eres feliz y se te nota,

o cuando eres genial con una frase

que lo resume todo, o cuando ríes

(tu risa es una ducha en el infierno),

o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi

no puedo resistir lo que me gustas,

cuando, llena de vida, te despiertas

y lo primero que haces es decirme:

"Tengo un hambre feroz esta mañana.

Voy a empezar contigo el desayuno."

Poema de LUIS ALBERTO DE CUENCA
Imagen de Francis van Hove

jueves, 7 de junio de 2012

Daphne du Maurier (I)















Daphne du Maurier (II)

Joan Fontaine en el papel protagonista de la película, basada en la novela Rebeca, escrita en 1938 por la autora británica Daphne du Maurier. Laurence Olivier, el actor protagonista, quería que su esposa, Vivien Leigh, interpretara a la señora de Winter, pero al final no se pusieron de acuerdo el productor, Selznick, ni el actor, así que Joan Fontaine fue tratada con bastante animadversión por Olivier y por buena parte del equipo de rodaje, hecho que afectó de forma positiva a su interpretación, al proporcionar una gran dosis de verosimilitud a su personaje y acentuar su actitud de temor y desvalimiento ante de la cámara.



Los pájaros, filmada en 1962, se inspiró en el relato homónimo de Du Maurier, pero difiere enormemente del original. La adaptación se convirtió en una de las obra maestras de Alfred Hitchcock, aunque no fue él sino el escritor Evan Hunter quien escribió el guión de la película, con una interpretación personal que resulta soberbia, si bien el mérito de la obra fue atribuido exclusivamente a Hitchcock.
Inquietante y magnífica, la cinta simboliza el miedo a lo inexplicable, a lo desconocido. Nadie sabe por qué atacan los pájaros. Todo aquello para lo que no encontramos respuesta es capaz de generar un desasosiego que se contagia, de forma maestra, en cada una de sus escenas.

Daphne du Maurier

lunes, 14 de mayo de 2012

Viudas en la India

(extracto de un artículo de la escritora Cristina Morató)


"En la India hay cerca de 45 millones de viudas condenadas al ostracismo, marginadas socialmente y sin recursos económicos. Más de la mitad son jóvenes de entre 15 y 19 años, sin ningún futuro. La mayoría son analfabetas que no conocen sus derechos y viven de la caridad.

Mohini Giri, una activista india y fundadora de un centro de acogida en Vrindavan, dijo en una ocasión: "Ya sean cultas o incultas, ricas o pobres, las viudas son estigmatizadas y viven como ciudadanas de segunda clase. No pueden tener propiedades y lo peor es que hay muchas mujeres en esta situación". Según la tradición hindú, las viudas no pueden ser tocadas, traen mala suerte y son una maldición. Las mujeres que pierden a sus esposos en este país asiático sufren una doble marginación: por ser mujeres y por ser viudas.

A unos cien kilómetros de Delhi, capital de la India, se encuentra la ciudad sagrada de Vrindavan, donde,



según la tradición, el dios Krisna pasó su infancia. Ahora se la conoce como la "ciudad de las viudas" porque más de veinte mil mujeres, llegadas desde los lugares más remotos del país, sobreviven en sus calles gracias a la caridad. Al menos aquí, aunque viven en la más extrema pobreza y abandonadas a su suerte, pueden comer, gracias a las limosnas de los fieles.

Ser viuda en la India significa estar muerta en vida, y así es como muchas de ellas se sienten. Después de la pérdida del esposo, pasan a pertenecer a la casta de los intocables, la más baja de la escala social. En ese mismo instante comienza su terrible condena: vestirán siempre de blanco con una pieza de tela sin coser, llevarán la cabeza rapada y lucirán una marca de ceniza en su frente. Les arrancarán los ornamentos, las despojarán de todas sus posesiones y de su estatus social, y comerán una sola vez al día. Además, serán repudiadas por su propia familia, y sufrirán todo este catigo únicamente por haber sobrevivido a su esposo. Aunque la ley prohibió el rito del sati, que las obligaba a inmolarse en la pira funeraria de sus maridos, muchas mujeres prefieren, incluso hoy, suicidarse antes que vivir como viudas y pasar a ser intocables".


Cristina Morató: Ser viuda en la India (mujerhoy.com, 28 de abril de 2012)

sábado, 5 de mayo de 2012

Poema de Ted Hughes


EMILY BRONTË


El viento de Crow Hill era su amado.

Solo ella sabía

el secreto de esa historia ardiente,

pero su beso fue fatal.

En su oscuro Paraíso

reinaba el arroyo que ella adoraba

y consumió su pecho.

El crespo y húmedo rey de ese reino

salvó el muro y yació en su cama

enferma de amor.

Cubrió sus entrañas.

Bajo su corazón creció la piedra.

Su muerte es el llanto

de un niño por el páramo.

(Retrato de autor desconocido)

martes, 24 de abril de 2012

Mercurial


Insomne, mercurial,

nocturno tejedor de redes inasibles,

de enlaces silenciosos.

Demiurgo incesante,

como perito en lunas

abres puentes al mar,

los mantienes, los tiendes

a ríos paralelos,

a la rara caricia

de la voz compartida.

Te recuerdo.

Tu rostro de patricio,

tu mirada

curtida en cien otoños,

el trabajo, la urdimbre

de vínculos y afectos,

los hilos invisibles

con que enhebras la seda

de los mil y un encuentros.

No pases el relevo

ni cedas a un retiro

de cuarteles de invierno.

Permanece impasible,

desafiante, terco

ante el frío del tiempo,

con la dignidad sobria

del que sabe amordazar silencios

y compartir las voces

escritas en el viento.


CARMEN CABEZA

Cuadro de Vassily Kandinsky: Composición 8

sábado, 21 de abril de 2012

Poema de Ana Rossetti




Ha sido ya encendida la tiara de la noche,


oscura noche, empapada noche,


fragancia de abril, jazmín dormido


en tu pliegue inguinal.


Rosas bullendo dentro de tu vientre,


dulces punzadas,


la irresistible sed el labio agrieta


y desde el patio el magnolio azuza,


y sugiere, e impregna la tarlatana,


invade el lecho donde tú reposas,


donde tu cuerpo, manjar apetecido,


dádiva congrua a mis mendigos ojos,


como un hermoso dios me es revelado.


Por dentro, hay buganvillas en tu boca.


Inefable delirio,


nocturna pesadilla,


delicioso terror diluido en mi vulva.


Ya mañana, por ti, cortaré adormideras.




ANA ROSSETTI




Texto: Una enemiga mía sueña con el diablo (poema de Ana Rossetti)


Imagen: cuadro de la pintora XI PAN

miércoles, 4 de abril de 2012

Dalida: dix huit ans

Il venait d'avoir dix huit ans narra el romance fugaz entre una mujer madura y un chico que acaba de cumplir 18 años. Formaba parte inicialmente del álbum Julien (1973) y, en un principio, no había sido escrita para Dalida, pero ésta la convirtió posteriormente en una de las piezas más memorables de su repertorio. La canción se convirtió en un éxito mundial, y lograría ser número uno en ventas en nueve países. Fue traducida y versioneada por cantantes como Lara Fabian, Patty Pravo o la española Luz Casal, que la incluyó en su álbum Vida tóxica, del año 2007.

La letra hace referencia -no se sabe si por casualidad- a una de las experiencias más dramáticas de la vida de la cantante. En diciembre de 1967, unos meses después de haber tenido lugar su primer intento de suicidio, Dalida mantuvo una breve relación con Lucio -un estudiante romano de 18 años- que dio lugar a un embarazo no deseado; decidió abortar y, como resultado de esa operación, quedó incapacitada para tener hijos. La historia sentimental de la cantante siempre estuvo llena de sinsabores y acontecimientos dramáticos, hasta que, en 1987, pone fin a su vida ingiriendo una sobredosis de barbitúricos. La encontraron muerta en su domicilio de Montmartre (París), al lado de una nota manuscrita que decía: "La vie m'est unsupportable. Pardonnez-moi" ( La vida se ha vuelto insoportable. Perdónenme)


Yolanda Gigliotti nació en la ciudad de El Cairo en 1933. Hija de padres italianos (calabreses) su padre era primer violín en la Ópera de El Cairo. En 1954, Yolanda fue elegida Miss Egipto, y ese mismo año se trasladó a Francia con la intención de convertirse en actriz, aunque será en el mundo de la canción donde consiga sus grandes éxitos: Bambino, Ciao, amore, ciao, Parole, parole, Gigi l'amoroso... Su voz, su especialísima forma de pronunciar el francés y su magnífica presencia en el escenario la hacían inimitable; antes de su muerte ya se había convertido en un verdadero ídolo de masas.

Jacqueline Pitchal, emparentada con el psicoanalista de Dalida, escribió un libro sobre la artista
en el que, entre otras cosas, detalla la relación amorosa que, supuestamente, mantuvieron Dalida y François Mitterrand, el que fuera presidente de la República a principios de los ochenta. Según Pitchal, la cantante se enamoró perdidamente de Mitterrand, pero entendía que su posición política no le permitía divorciarse. Al presidente, el "affaire" prontó empezó a parecerle enojoso; le molestaban las chanzas y habladurías (especialmente el mote de "Mimi l'amoroso") y, paulatinamente, fue apartando a Dalida de su lado. Esta ruptura dejó una gran herida en la existencia, especialmente trágica, de una mujer que tuvo que llorar la muerte de los tres hombres más importantes de su vida: Luigi Tenco, que se suicidó en San Remo en 1967; Lucien Morisse, su primer marido, que se suicidó en 1970; y Richard Chanfray, quien también falleció a consecuencia de un suicidio en el año 1984.

jueves, 22 de marzo de 2012

PERSONAS CURVAS

Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas.

A mí me gustan las personas curvas,

las ideas curvas,

los caminos curvos,

porque el mundo es curvo

y la tierra es curva

y el movimiento es curvo;

y me gustan las curvas

y los pechos curvos

y los culos curvos,

los sentimientos curvos;

la ebriedad: es curva;

las palabras curvas;

el amor es curvo;

¡el vientre es curvo!;

lo diverso es curvo.

A mí me gustan los mundos curvos;

el mar es curvo,

la risa es curva,

la alegría es curva,

el dolor es curvo;

las uvas: curvas;

las naranjas: curvas;

los labios: curvos;

y los sueños curvos;

los paraísos, curvos

(no hay otros paraísos);

a mí me gusta la anarquía curva.

El día es curvo

y la noche es curva;

¡la aventura es curva!

Y no me gustan las personas rectas,

el mundo recto,

las ideas rectas;

a mí me gustan las manos curvas,

los poemas curvos,

las horas curvas:

¡contemplar es curvo!;

(en las que puedes contemplar las curvas

y conocer la tierra);

los instrumentos curvos,

no los cuchillos, no las leyes:

no me gustan las leyes porque son rectas,

no me gustan las cosas rectas;

los suspiros:curvos;

los besos: curvos;

las caricias: curvas...

Extracto del poema: LAS PERSONAS CURVAS, de JESÚS LIZANO

Pintura: Cuadrados y círculos concéntricos (Kandinsky)
Foto: Shadow belly, de Elizabeth Thompson

jueves, 8 de marzo de 2012

Yo tuve una corola...

Yo tuve una corola

tuve una flor espléndida

yo tuve una anémona

que también fue fruta de la pasión

Tuve una flor de suculentos pétalos

yo tuve una sencilla mariposa

durmiendo entre los muslos

Tuve una golondrina

Yo tuve un grillo cantando

un abejorro

tuve una tórtola

soñando entre los muslos

Pero un día

me latió un pájaro

de desconsolado vuelo

La tradición fue navaja

de un turbulento trazo

enmudeció mi grillo

la mariposa abortó su vuelo

desapareció la fruta

la corola se anegó en mi sangre

Ahora tengo un poco de nada

muriendo entre mis muslos
Poema de ARABELLA SALAVERRY (Costa Rica)
Título: Canción de niña africana

lunes, 27 de febrero de 2012

En clase

Alcánzame

los sueños

intercalados

en las operaciones de matemáticas,

los corazones pintados

detrás de los resúmenes de historia,

entre los dedos

las fórmulas,

los cálculos,

las nubes

con los besos

sin poner mordaza

a los labios que venían gritando,

sin retardar

la carrera de los pies

empujados por navajas

y además

los poemas acaramelados

y noctámbulos

que nunca escribiste

envueltos

en las horas

que has pasado pensando en mí.

Poema de Tere Irastortza (traducción de Luisana Ginea)

lunes, 13 de febrero de 2012

Instrucciones para escribir un cuento



"Los dos primeros cuentos -El rastro de tu sangre en la nieve y El verano feliz de la señora Forbes- los escribí en 1976, y los publiqué enseguida en suplementos literarios de varios países. No me tomé ni un día de reposo, pero a mitad del tercer cuento, que era por cierto el de mis funerales, sentí que estaba cansándome más que si fuera una novela. Lo mismo me ocurrió con el cuarto. Tanto, que no tuve aliento para terminarlos. Ahora sé por qué: el esfuerzo de escribir un cuento corto es tan intenso como empezar una novela. Pues en el primer párrafo de una novela hay que definir todo: estructura, tono, estilo, ritmo, longitud, y a veces hasta el carácter de algún personaje. Lo demás es el placer de escribir, el más íntimo y solitario que pueda imaginarse, y si uno no se queda corrigiendo el libro por el resto de la vida es porque el mismo rigor de fierro que hace falta para empezarlo se impone para terminarlo. El cuento, en cambio, no tiene principio ni fin: fragua o no fragua...


Y si no fragua, la experiencia propia y la ajena enseñan que en la mayoría de las veces es más saludable empezarlo de nuevo por otro camino, o tirarlo a la basura. Alguien que no recuerdo lo dijo bien con una frase de consolación: "Un buen escritor se aprecia mejor por lo que rompe que por lo que publica". Es cierto que no rompí los borradores y las notas, pero hice algo peor: los eché al olvido"


Gabriel García Márquez: prólogo a Doce cuentos peregrinos