miércoles, 27 de junio de 2012

El desayuno

Me gustas cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,

cuando te vas de compras con tu madre

y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños

y me cubres de besos y de tartas,

o cuando eres feliz y se te nota,

o cuando eres genial con una frase

que lo resume todo, o cuando ríes

(tu risa es una ducha en el infierno),

o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi

no puedo resistir lo que me gustas,

cuando, llena de vida, te despiertas

y lo primero que haces es decirme:

"Tengo un hambre feroz esta mañana.

Voy a empezar contigo el desayuno."

Poema de LUIS ALBERTO DE CUENCA
Imagen de Francis van Hove

jueves, 7 de junio de 2012

Daphne du Maurier (I)















Daphne du Maurier (II)

Joan Fontaine en el papel protagonista de la película, basada en la novela Rebeca, escrita en 1938 por la autora británica Daphne du Maurier. Laurence Olivier, el actor protagonista, quería que su esposa, Vivien Leigh, interpretara a la señora de Winter, pero al final no se pusieron de acuerdo el productor, Selznick, ni el actor, así que Joan Fontaine fue tratada con bastante animadversión por Olivier y por buena parte del equipo de rodaje, hecho que afectó de forma positiva a su interpretación, al proporcionar una gran dosis de verosimilitud a su personaje y acentuar su actitud de temor y desvalimiento ante de la cámara.



Los pájaros, filmada en 1962, se inspiró en el relato homónimo de Du Maurier, pero difiere enormemente del original. La adaptación se convirtió en una de las obra maestras de Alfred Hitchcock, aunque no fue él sino el escritor Evan Hunter quien escribió el guión de la película, con una interpretación personal que resulta soberbia, si bien el mérito de la obra fue atribuido exclusivamente a Hitchcock.
Inquietante y magnífica, la cinta simboliza el miedo a lo inexplicable, a lo desconocido. Nadie sabe por qué atacan los pájaros. Todo aquello para lo que no encontramos respuesta es capaz de generar un desasosiego que se contagia, de forma maestra, en cada una de sus escenas.

Daphne du Maurier