
Lluvia,
selva exuberante,
agallas y branquias
de peces milenarios,
de escamas revividas.
Verde tierra,
espigas verdes
y corzos desbocados.
Lluvia de orquídeas verdes
que amanecen bajo la luna.
Lluvia revivida.
¡Verde,
eternamente verde...!
Carmen Cabeza Martínez
Qué bonita lluvia, la de tus palabras que calan como torrentes.
ResponderEliminar(Una pena que no escucharas a Ricardo. Nos deleitó)
Besos
Gracias, Esmeralda, la verdad es que anhelo esa lluvia, no sabes de qué manera, sobre todo cuando el bochorno se mete dentro de las casas... (Ya sé que fue una pena, pero me fue imposible ir a lo de Ricardo)
ResponderEliminarBesos