
Entre las cuatro paredes
no hay nada.
Contornos,
brumas,
algún objeto inanimado
entre las cuatro paredes.
Nada.
Afuera,
la melena de una muchacha azul,
con sus cintas blancas,
como una novia.
Afuera, el deseo,
la posibilidad,
la nada otra vez.
Abajo, la calle
con su vestido gris.
Pintura: Friendly persuassion, de Rafal Olbinsk
Texto: Carmen Cabeza Martínez
Ay Carmen, qué belleza, qué elegancia, qué lágrima en las calles que te observan.
ResponderEliminarBonito bonito.
Besos
Bonito el poema tuyo que también lleva por título "Nada"; es magnífico. La nada, una convención poética, pero también el desaliento que nos puede llegar en un instante cualquiera, un día gris, en medio de la noche... tú sabes; algo que nos acecha en cualquier parte.
ResponderEliminarBesos