miércoles, 16 de febrero de 2011

El día tiene el don de la alta seda

"I am half-sick of shadows", said the Lady of Shalott. Pintor: John W. Waterhouse



El verso da título a mi poema favorito de Blanca Andreu, extraído de su libro: De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall, con el que consiguió el premio Adonais de poesía en 1981. "El día tiene el don de la alta seda" es un endecasílabo con mucha fuerza, bien por el ritmo yámbico de sus acentos en sílaba par o por la musicalidad de sus sucesivas aliteraciones consonánticas en "D" (que se repite en 4 ocasiones), "L" (otras 4), "N" (sólo dos veces, pero una en sílaba acentuada, con lo cual tiene doble sonoridad) ... ; como siempre, el ritmo es explicable, la belleza, no. Hay misterios que escapan a la retórica, una lectura entre líneas imposible de descifrar por la estilística, un conjunto de signos desconocidos para los semióticos, algo que procede de la revelación y el caos. Este poema de Blanca Andreu, de tono surrealista, posee una musicalidad extraordinaria y unas inquietantes imágenes. Espero que os guste.




El día tiene el don de la alta seda


pétalos desandados por el pie de la noche,


monedas en corolas, eso dije.



Pero se izó la nube de magnolia hasta llegar al núcleo ahogado,


estambre eléctrico y pistilo triturado de amor,


monedas deshojadas por el terrible cheque templario,


o bien las brujas vírgenes prudentes


y la plomiza nada milenaria.



El día tuvo el don de la alta seda,


amor mío, amor mío, y por eso aún escúchame,


por eso te repito el perdido poema,


amor mío, amor mío, tu voz que amé y que cruza


las pupilas moradas de los puentes


y tu olor habitado, azul, y todo


lo que ahora abandono y abandonas


no sé con qué propósito,


ni sé de qué manera clandestina,


ahora, mientras yo rompo


la idea de tu rostro


y continúo ignorando


qué invierno,


qué arteria barroca del diciembre aquél,


qué orden despierto es el tuyo


mientras yo vivo sola, y duermo, y te detesto.




BLANCA ANDREU

6 comentarios:

  1. Ay Carmen, qué escalofrío, cuánta belleza provoca la muerte y el olvido... qué dolor en esos versos que sangran silenciosos, como la seda alrededor de las venas fluyentes...
    Magnífico, amiga.
    Un beso grande

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  2. Estremecedor...y muy bien elegido este poema tan fantástico.

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  3. Muy bueno el poema Carmen y el cuadro, una maravilla.

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  4. El poema es magnífico, Esme, de lo mejor en la poesía de toque surrealista. Por eso lo puse en el blog: me fascina. Y el cuadro, Ana, es de Waterhouse, un pintor del XIX que, para mí, fue el mejor prerrafaelista inglés pero sin ninguna duda. Besos a las dos.

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  5. Querida Carmen:
    Gracias por instalar un poema mío en tu blog, y más con la ilustración de Waterhouse, pintor que me fascina. ç
    Hace menos de quince días se lo estuve enseñando a una amiga y contándole la historia de la Dama de Shalot, que a causa de un hechizo no podía mirar a Camelot sino a través de un espejo, pues hacerlo directamente suponía su muerte.
    Vivió en su torre, tejiendo tapices con las historias que veía reflejadas hasta que un día apareció en su espejo la imagen epifánica de "el mejor caballero del mundo": Sir Lancelot du Lac. Y entonces, a sabiendas, miró a Sir Lancelot, y luego emprendió el camino de Camelot en la barca donde murió. ( Sostiene Ibn Arabí hablando de las epifanías del Ser Divino que uno de los atributos del amante es ser muerto )

    Hay otro cuadro de Waterhouse fantástico con la Dama en una barca, adornada con los tapices tejidos por ella,con escenas en medalla, bellísimo también, aunque me figuro que lo conocerás.

    Gracias por el análisis de las aliteraciones. Ha sido muy curioso para mí leerlo, y saber de su estructura rítmica.

    En cuanto a tu comentario sobre el poema y a los de las personas que han escrito esos tan elogiosos ¿Qué puedo decir? Que son como caricias, y que me emocionan.

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  6. Querida Blanca:
    es una sorpresa y un verdadero placer haber recibido tu visita en mi blog. Te agradezco mucho que hayas escrito este comentario en el que me descubres la historia de la Dama de Shalot, porque yo sólo conocía los cuadros de Waterhouse y la vinculación de la Dama con las leyendas sobre Camelot, pero no sabía de los detalles ni los maleficios, y además me encantó la frase de Ibn Arabí que nombraste, porque resulta absolutamente mágica: "uno de los abributos del amante es ser muerto"... Increíble belleza, como la de tus poemas, que poseen una música interna que he intentado explicar mediante la aliteración, aunque fue un ejemplo tan simple... En fin, se podrían hacer análisis muy sesudos sobre ello, pero yo sólo puedo decir que me fascina.
    Blanca, eres una gran artista. Gracias por escribir y por regalarnos el placer de las palabras.
    Un beso,
    Carmen Cabeza

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